NUESTRA
HISTORIA

Nuestra historia comienza allí por 1919, cuando a Paco Presa, su ama le envía a trabajar a altos hornos. Al llegar a las puertas, con su tartera en la mano, descubre que están en huelga y no puede trabajar. Paco vuelve a casa y le dice a su madre: búscame un trabajo donde no se madrugue y se pueda hacer dinero… y a partir de ahí empieza a trabajar como aprendiz de un relojero de Barakaldo. El primer trabajo remunerado que desempeñó fue dar cuerda a los relojes del Palacio Munoa de Cruces que recientemente a recuperado el ayuntamiento de Barakaldo. Recibió una Orleca (Duro de plata), por ir semanalmente a dar cuerda a todos los relojes del caserón.

Por el año 1925, durante la expansión industrial de Barakaldo, Paco Presa decide que era el momento de montar su propio negocio e independizarse de aprendiz, y que más de 80 años después sigue en marcha como el primer día. Eran tiempos de expansión industrial. Altos hornos se creo en 1882 y Barakaldo llego a ser el municipio (no capital) más poblado del estado. En este entorno se generaró un sector servicios que incluía un comercio floreciente en Barakaldo.

En este entorno, Paco decidió montar una joyería en en la calle La Bomba de Barakaldo, que posteriormente ampliaría a un comercio de relojes y en el año 1939 al negocio de óptica. Durante la guerra civil (como Paco narraba a todo el que le quisiera escuchar) más que la venta, se ejercía el trueque, y era una economía de supervivencia.  A dia de hoy no queda registro fotográfico de la tienda de la calle La Bomba.

Una vez finalizada la guerra civil se demandan bienes diferentes, por lo que Paco decide incorporar productos de óptica al negocio y trasladarlo a una nueva localización en la calle Portu de Barakaldo. De esta manera diversifica su oferta, más acorde con los tiempos que corrían. Por aquel entonces el  Botxo y la calle Portu eran el centro neurálgico y comercial de Barakaldo.

Eran tiempos diferentes en el que no existían los estudios universitarios de óptica, y unos pocos pioneros como Paco, ayudaron a fundar la profesión.  Está documentado que hasta los años  50 no se fundó la  primera Escuela de Óptica y Optometría, en el instituto daza del valles. En 1957, Paco Presa vio recompensados su trabajo durante años, y fue uno de los primeros titulados universitarios en óptica en el estado, o lo que correspondía el equivalente en aquella época de “curso de óptico de anteojería”

Pasan los años, Barakaldo evoluciona y durante los 70 coincidiendo con el cierre de numerosas empresas , Paco decide dar un paso adelante y abrir una segunda tienda. ¿Alguien lo entiende? En medio de una crisis internacional que llevó al cierre de la mayor empresa de Barakaldo, “Altos Hornos”, decide que es el momento de ampliar, no se puede permanecer inmóvil, tiene que luchar por su negocio. Y en un movimiento arriesgado pero acertado como mas tarde se demostraría, así lo hace.

Viendo que el motor económico de Barakaldo se desplazaba hacia otras zonas, abre un segundo comercio en la calle Elkano en el año 1978. Este comercio que a día de hoy constituye Joyería Presa, inicialmente vendía productos de óptica, relojes y joyas.

En ese tiempo comenzó una tradición de pratocinios deportivos a equipos barakaldeses de la marca Presa.  Óptica presa comenzó patrocinando al equipo de futbito de Barakaldo, del que existe registro fotográfico de un entrenamiento en el polideportivo de Gorostiza.

Unos años más tarde, a finales de los 80, con la calle Portu desplazada totalmente del núcleo de barakaldo, no tiene sentido que la tienda “vieja” continúe abierta y se produce un cierre, acompañado de una nueva apertura en la calle Bizkaia de un nuevo local. Pero esta vez dedicado en exclusiva el negocio de óptica, que viene a constituir Óptica Presa en 1987.

Después de 25 años, el local de la calle Bizkaia ha visto cómo Barakaldo evolucionaba hacia una ciudad de servicios, acompañado de grandes cambios como la peatonalización de parte de Barakaldo y la llegada del metro, lo que supuso un impulso para la ciudad.

Nosotros estamos muy orgullosos de Paco (1905-2004) y de cómo supo leer el entorno económico de Barakaldo para crear un negocio que va para 90 años y una óptica con casi 75 años de antigüedad. Recibió numerosos reconocimientos, como la insignia de oro de Barakaldo y reconocimientos a su cruzada por la protección ocular.

Desde Óptica Presa seguimos con el espíritu de Paco y nos adaptamos a los nuevos tiempos, pero sin perder de vista el espíritu emprendedor. Siempre buscando nuevos retos y oportunidades.